¿Son los medidores de CO₂ caseros tan fiables, exactos y precisos como los comerciales?

Última modificación el 19 marzo, 2021

Esta pregunta sobre la fiabilidad, precisión y exactitud de los medidores de CO2 caseros, aparece recurrentemente y, la verdad, he sentido que era el momento de escribir unas líneas al respecto porque hay muy poca opinión informada en internet y puede ser difícil saber la verdad entre tanta opinión.

Este artículo está pendiente de revisar, diferenciando entre fiabilidad, exactitud y precisión y haciendo clara su diferencia.

Aunque la respuesta no es tan sencilla, empezaré diciendo que sí, que los medidores caseros son tan fiables, exactos y precisos como los comerciales (ojo, de la gama que estamos hablando), aunque siempre hay algunos matices. A continuación, iré desgranando el por qué.

DESCARGO DE RESPONSABILIDAD

Llevo mucho tiempo queriendo publicar este artículo, sin atreverme del todo.

Por supuesto, empezaré por decir, que esto no es más que otra opinión, mi opinión informada y sincera. Espero que nadie se me eche encima…

No tengo por qué tener razón, simplemente me he dedicado a escribir lo que opino sobre este asunto.

No me haré responsable si mis opiniones provocan un nuevo conflicto político, desorden mundial o el apocalipsis zombi.

Soy consciente de que me estoy metiendo en un terreno pantanoso, donde hay importantes intereses económicos de una industria en auge. Aceptaré todo tipo de críticas en los comentarios, siempre y cuando sean educadas, aunque preferiré las constructivas.

La fiabilidad, precisión y exactitud de un medidor casero

Hay que tener en cuenta que, a no ser que lo compares con un medidor de 10000 €, el sensor de CO2 que va a llevar el medidor “profesional” es exactamente igual que el casero (o peor, porque el Senseair S8, que estamos utilizando es de los mejores, dentro de “lo que se puede pagar”, y hay muchos medidores comerciales que utilizan sensores terribles). Además, el sensor de CO2 viene ya calibrado de fábrica por el fabricante, por lo que debería marcar bien desde el primer momento.

Me juego el peine a que la inmensa mayoría de fabricantes de medidores de CO₂ comerciales no son calibrados por sus fabricantes uno por uno, sino que se limitan a confiar en la calibración del fabricante del sensor, como hacemos nosotros.

Los sensores, con el tiempo se van descalibrando (también los medidores de 200 o 300 €) y ese medidor comercial por el que has pagado 100, 200 o 300 € se descalibra igual que el tuyo casero, por lo que su precisión en las medidas va a ser la misma que el tuyo y dependerá exclusivamente del cariño que pongas al calibrarlo (igual el tuyo que el de 300 €).

Aquí podemos hablar de algo importante, y es que “la educación” (información y conocimientos) que la mayor parte de la gente que compra un sensor comercial tiene es poca tirando a nula (por no hablar del raquítico manual que recibirá con el medidor comercial), mientras que un usuario que construye su medidor con cariño, siguiendo un tutorial como el de este blog, tiene la inquietud y las ganas de aprender y, no dispone de un raquítico manual, sino de todo un blog con muchísima información al respecto y una comunidad de usuarios que participa, ayuda y aporta sus conocimientos y experiencias.

¿Cuántos manuales de medidores comerciales explican correctamente al usuario como tiene que calibrar el aparato?

En definitiva, el medidor de CO₂ casero va a medir muy bien (exactamente igual que el de 300 €) pero la concentración de CO2 exacta va a depender de los que haya realmente en el momento de la calibración (igual que en el de 300 €) y como tanto uno como otro hay que calibrarlos de vez en cuando y nunca vas a saber la concentración de CO2 exacta a no ser que lo mandes a calibrar a un laboratorio (tanto uno como otro).

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¿Qué podemos esperar en cuanto a precisión en las medidas, tanto en un caso como en otro (y siempre y cuando la calibración se haga bien)? ¿100 ppm? ¡A mí me parece suficiente! Cuando hablamos de salud y CO₂ (o de Covid y CO₂) no son esas pequeñas diferencias las que marcan la diferencia.

Lo que marca la diferencia es que algunos usuarios conviven con concentraciones altísimas de CO₂ sin sospecharlo siquiera y es tener un medidor de CO₂ lo que les abre los ojos. Algunos usuarios han dicho en el grupo de Telegram (pásate y lo ves) “he construido el medidor, pero no funciona bien, marca más de 1000 ppm y no para de subir” para darse cuenta de que esas cifras eran correctas. No ya 1000 ppm, sino que es fácil tener 2000, 3000 ppm y más, si descuidamos la ventilación (yo mismo en la habitación donde trabajo, si no ventilo, al final del día estoy siempre por encima de 3000 ppm).

¿Cómo es un medidor de CO₂?

Un medidor de CO₂ comercial es un aparato que sirve para medir la concentración de dióxido de carbono en el aire y que consta de un sensor de detección, unos componentes electrónicos y un firmware, o programa informático, que hace que estas tres partes funcionen.

Realmente la medición del CO2 la realiza un único componente, el sensor de CO₂, y el resto de componentes y firmware solo sirve para que ese sensor funcione y tareas relacionadas con el uso de esas lecturas.

Cuando digo “que ese sensor funcione”, me refiero a cosas como:

  • Proporcionarle la alimentación correcta
  • Si hay batería, mantenerla cargada y en óptimas condiciones
  • Etc

Cuando digo “tareas relacionadas con el uso de esas lecturas” me refiero a cosas como:

  • Permitirnos ver las medidas de alguna manera (una pantalla, por ejemplo). ¿Te imaginas un medidor que no tuviera ninguna forma para poder ver las medidas?
  • Permitir al usuario comunicarse con él (encenderlo, apagar, calibrarlo, configurar alarmas, si las tiene, etc)
  • Cosas varias como auto-comprobaciones, medir y mostrarnos la temperatura o la humedad (en los modelos que dispongan de estas funciones), etc.

Realmente la precisión del medidor dependerá, fundamentalmente de las siguientes cosas:

  • Del sensor utilizado (los hay mejores y peores)
  • De la optimización de la electrónica (que la alimentación del sensor sea estable y limpia)
  • Del usuario: Que sepa lo que está haciendo, que lo calibre adecuadamente y le dé un buen uso y mantenimiento, etc.

En la imagen inferior puedes ver el interior de un medidor de CO₂ comercial, marca Kecheer (aunque se vende también bajo otras marcas como Baugger, KKmoon, KKTECT, S SMAUTOP y Brisunshine). Como ves, no es muy diferente del nuestro. En este caso utiliza un sensor de CO₂ del fabricante Honeywell, pero este mismo medidor lo venden también con el sensor Senseair S8 que solemos utilizar en nuestro proyecto (y probablemente con otros).

¿Qué aporta un medidor de CO₂ comercial?

Si nos ponemos a pensar, un medidor comercial proporciona las siguientes ventajas:

Todo listo para su uso

Normalmente con un medidor comercial todo lo que tienes que hacer es comprarlo, abrir la caja y pulsar el botón de encendido.

Esto, que en principio está muy bien, tiene una importante desventaja: el usuario no tiene idea de cómo funciona ese aparato y, por tanto, es muy probable que no lo utilice mal y que le dé un mantenimiento adecuado.

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Muchos usuarios no saben que su medidor debe ser calibrado por ellos mismos de vez en cuando para que proporcione unas medidas correctas (bueno, incluso se dé medidores comerciales que no disponen de ningún tipo de calibración).

Instrucciones claras

Lo normal es que un medidor comercial venga con instrucciones claras, aunque sea en inglés, en la mayoría de las ocasiones.

Instrucciones claras, a menudo quiere decir instrucciones breves y escasas sin entrar en ningún punto que al usuario le pueda parecer una complicación.

Las marcas se preocupan mucho porque su producto se presente como fácil de usar. A menudo, esto significa que en las instrucciones se van a obviar avisos, precauciones y procedimientos relativamente complejos que pueden dar al usuario apariencia de dificultad.

Un producto estético y con buen acabado

Aquí tenemos un punto importante a favor de los medidores comerciales.

Un medidor entra por los ojos y la mayoría de las personas desconfían de un medidor con aspecto casero, pensando que sus medidas no pueden ser de calidad, confundiendo la parte por el todo.

A los aficionados, no hay duda, lo que más nos cuesta es darles un buen acabado a nuestros proyectos. Por mucho que nos esforcemos, no podemos competir (salvo honrosas excepciones) con las terminaciones comerciales.

Incluso los medidores de CO2 comerciales más básicos y baratos tienen una buena apariencia (independientemente de que sus materiales de construcción se ven más o menos baratos). No se verán cables colgando o agujeros que no sean perfectamente redondos, y suelen tener una buena rotulación.

La garantía del fabricante

¿La garantía del fabricante, dije? ¡Perdona que me ría!

No hay duda que existen fabricantes que velan por dar un servicio excepcional, con un servicio postventa de calidad (vendiendo su producto a un precio acorde con este servicio).

Pero la mayoría de las veces, no vamos a contar con este servicio de calidad.

Cuando hablamos de la gama media-baja de los medidores de CO₂ comerciales, que es lo que la mayoría de los usuarios compran, lo que encontramos son productos chinos de muy baja calidad que, como tantos otros productos chinos de bajo precio, están pensados para dar lo mínimo y fallar a la mínima. Están pensados para ser baratos.

Y ahora el casero. ¿Qué puede ir mal (o bien)?

Realmente, la mayoría de los medidores de CO2 caseros son aparatos bastante simples:

  1. Reciben la medida del sensor de CO2 y
  2. La muestran al usuario de algún modo (tal cual el sensor se la envía)

En principio el medidor no hace nada más, no manipula la medida ni tiene que calcular nada en especial, sin embargo, hay cosas que pueden ir mal…

Hay dos tipos principales de problemas que pueden surgir con un medidor casero: los de software y los de hardware.

Problemas de software

Aunque la mayoría de los medidores no tengan que interpretar las medidas que les proporciona el sensor de CO2, ni las tenga que modificar para nada, pueden ocurrir problemas.

  • Un bug en el firmware que modifica la medida antes de mostrársela al usuario
  • Un error en la programación de la comunicación con el sensor de CO₂ que hace que no “entienda” lo que el sensor está enviando y tome una cosa por otra…

Tanto en un caso como otro creo que la solución es sencilla (y es exactamente la misma que utilizarías con un medidor comercial, que tampoco está libre de estos problemas): Elige un proyecto de medidor de CO₂ casero que esté bien documentado, que lo haya construido bastante gente, con buenos resultados y que tenga buena reputación.

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Problemas de hardware

Aquí, el abanico de problemas puede ser algo mayor. Básicamente podemos encontrar los siguientes problemas (del proyecto, no del montaje, que podría dar otros muchos problemas):

  • Fallos en la alimentación. Los más habituales y que si sigues un buen tutorial no deberías sufrir (y no solo que te enseñe a evitarlos, sino que te enseñe a preverlos e identificarlos).

¿Dije que el abanico de fallos era mayor? Pues no. Mentí. Lo que sucede es que los problemas de alimentación no son infrecuentes (tampoco en los medidores comerciales) y pueden dar guerra.

Normalmente en las instrucciones de un proyecto que se precie, te van a hablar largo y tendido de la alimentación. Solo tienes que leer y seguir las instrucciones.

Si tienes que prestar atención a una cosa en especial, los proyectos de medidores que incluyen baterías recargables:

No es fácil diseñar la etapa que alimentación de un medidor que se puede utilizar tanto conectado a corriente como con baterías (cuando es una cosa u otra no es tan crítico). Te garantizo que más del 80% de los proyectos makers tienen problemas en la etapa de alimentación.

Como en el caso del software, creo que la solución es sencilla (y es exactamente la misma que utilizarías con un medidor comercial, que tampoco está libre de estos problemas): Elige un proyecto de medidor de CO₂ casero que esté bien documentado, que lo haya construido bastante gente, con buenos resultados y que tenga buena reputación.

Pruebas de los usuarios

Algunos de los usuarios con acceso a medidores profesionales, ha realizado algunas medidas muy interesantes. A continuación, incluyo los datos de algunas de ellas, con el permiso de los usuarios:

Usuario L.V.

Ha utilizado un medidor profesional CHAUVIN ARNOUX C.A 1510. Se trata de un medidor de CO2, no ya comercial, sino un medidor de CO2 profesional y certificado, que cuesta más de 400 €.

El usuario ha realizado dos tandas de mediciones con los dos medidores simultáneamente (el Chauvin Arnoux y el Medidor de eMariete con sensor Senseair S8 LP). Estos son los resultados, en sus propias palabras:

Durante el día

“Al aire durante 1 hora: S8/CH 412/426. Cuarto vacío: 656/665. Cuarto ocupado por mí con puerta cerrada, evolución en media hora: 850/868, 948/939, 1032/1020, 1063/1080 (en algunas ocasiones marcó más alto el Senseair). Cuarto vacío otra vez: 726/732 y ahora con la puerta abierta, 798/793, los datos de las fotos de hace 10 minutos 802/811”

Por la noche

“Comparando durante la noche, medidas muy similares, o sea si el Chauvin está “certificado”, el Senseair también, e incluso mejor, porque alcanza valores más bajos en el exterior (como puse más arriba, estoy en un despoblado con una pequeña urbe de 8000 habitantes por debajo, en el fondo del valle, a 1 km de distancia). Consultando ambas gráficas, reporto los datos a cada hora en una habitación de unos 25 metros cúbicos, durmiendo una persona con puerta y ventanas cerradas: S8/CH. A las 3 1371/1345, a las 4 1686/1667, a las 5 1833/1882, a las 6 2024/2060, a las 7 2165/2191, a las 8 2335/2352 a las 8,50 (máximo) 2374/2437, se entreabre ventana a esa hora, a las 9,30 534/643 y el mínimo final a las 10: 431/452.”

¡Si tú también has podido hacer pruebas con un medidor casero y uno comercial, dímelo en el grupo de Telegram para incluirlo!

Y si tienes fotografías de su interior, mejor todavía.

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